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Actualidad científica | Las interacciones sociales influyen en la composición del microbioma

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Cistina
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El contacto estrecho con otras personas fomenta la transmisión de los microorganismos que forman el microbioma humano, convirtiéndose en una fuente crucial para la obtención de estas bacterias que contribuyen a la salud humana. Esta conclusión se desprende de un estudio internacional liderado por la Universidad de Trento (Italia) en el que han participado investigadoras del CSIC y que ha sido publicado recientemente en la revista Nature.

A pesar del papel fundamental que desempeña el conjunto de microorganismos que componen el microbioma humano en la salud (en el funcionamiento de los sistemas inmunológico y digestivo, por ejemplo), todavía hay un conocimiento muy limitado sobre cómo las bacterias y los otros organismos que lo integran se adquieren y pasan de unos individuos a otros.

Los investigadores analizaron cómo se transmiten las bacterias entre generaciones (transmisión vertical) y entre personas que viven en contacto cercano entre sí como parejas, hijos o amigos (transmisión horizontal). Para ello examinaron más de 9.000 muestras de heces y saliva de participantes en 20 países de todos los continentes.

El estudio confirmó que la primera transmisión del microbioma intestinal es muy relevante y ocurre al nacer. Además, es muy duradera, ya que las bacterias del microbioma materno todavía se pueden detectar en personas ancianas. Sin embargo, los bebés carecen de muchas de las especies bacterianas que son comunes en los adultos, por lo que los autores tuvieron que plantear hipótesis sobre las posibles rutas de adquisición durante la vida. Finalmente, el análisis demostró que es posible obtener bacterias a través de interacciones sociales, de persona a persona.

Los investigadores también descubrieron que el microbioma oral se traspasa de una manera marcadamente diferente del microbioma intestinal. De hecho, las bacterias presentes en la saliva se transfieren con mayor frecuencia, y, principalmente, mediante trasmisión horizontal. La transmisión del microbioma oral materno-infantil es reducida, pero cuanto más tiempo pasan juntas las personas, más bacterias comparten.

En palabras de Mireia Valles-Colomer, investigadora postdoctoral en el Laboratorio Segata de la Universidad de Trento y una de las principales autoras del trabajo, “hemos encontrado evidencia de un amplio intercambio del microbioma intestinal y oral relacionado con el tipo de relación y el estilo de vida. Los resultados sugieren que las interacciones sociales dan forma a la composición de nuestros microbiomas. También hemos descubierto que ciertas bacterias, especialmente aquellas que sobreviven mejor fuera de nuestros cuerpos, se transmiten con mucha más frecuencia que otras. Algunos de estos son microbios de los que sabemos muy poco, ni siquiera tienen nombre”.

Impacto en el riesgo de enfermedades

Nicola Segata, miembro del Departamento de Biología Celular, Computacional e Integrativa (CIBIO) de la Universidad de Trento y del Instituto Europeo de Oncología (ambos en Italia), y uno de los máximos responsables de esta investigación, apunta que “en la edad adulta, las fuentes de nuestros microbiomas son principalmente las personas con las que estamos en contacto cercano. La duración de las interacciones en estudiantes o parejas que comparten un apartamento, por ejemplo, es aproximadamente proporcional al número de bacterias intercambiadas. En muchos casos, sin embargo, las bacterias pueden propagarse incluso entre individuos que tienen interacciones superficiales y ocasionales”.
“La transmisión del microbioma tiene implicaciones importantes para nuestra salud”, continúa Segata, “ya que algunas enfermedades no transmisibles como las de origen cardiovascular, la diabetes o el cáncer están parcialmente relacionadas con alteraciones en el microbioma”. Esto sugeriría que algunas de estas patologías podrían ser, hasta cierto punto, transmisibles, por lo que otros estudios deberían profundizar en esta posibilidad para avanzar en la comprensión de los factores de riesgo de estas enfermedades y explorar la posibilidad de reducir el riesgo con terapias que actúen sobre el microbioma o sus componentes transferibles.

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Halley
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