Qué son las cicatrices queloides

Foto 1. Queloide
De etiología poco clara, las cicatrices hipertróficas y los queloides son tejidos de reparación fibrosa excesiva, previa a una lesión de origen diverso: incisiones quirúrgicas, quemaduras, acné, heridas traumáticas, vacunación, tatuajes, etc. En ocasiones, también puede aparecer de forma espontánea, sin antecedentes de lesión, sobre todo en área esternal.
El nuevo tejido cicatrizal formado, está engrosado y es duro, constituido por bandas de colágeno y manifestándose de muy diversas maneras. Pero a diferencia de las cicatrices hipertróficas, donde los fibroblastos constituyen un puente entre los bordes de la herida, permitiendo que el epitelio crezca sobre ellos y manteniéndose en la posición original de la lesión primaria, en los queloides, hay una excesiva proliferación de éstos, prolongándose a modo digitiforme y emitiendo seudópodos. De ahí proviene su nombre, etimológicamente del griego «chele», cuyo significado es cangrejo o la tenaza de dicho animal (Foto 1).
Edidemiología
A continuación se detallan algunos factores predisponentes (Cuadro 1):
Sintomatología y evolución
Tras haberse cerrado la herida previa, la lesión se va engrosando y endureciendo. Además, va adquiriendo una tonalidad rosácea, rojiza o incluso blanquecina, con aspecto brillante. El paciente suele sentir prurito intenso, llegando en ocasiones a ser insoportable. También el paciente puede referir dolor y sensación de tensión. Posteriormente, por lo general el volumen de la lesión irá disminuyendo, dejando una marca plana que persistirá indefinidamente. De todos modos, puede haber queloides que seguirán aumentando su tamaño durante meses y años (hasta aproximadamente 30 meses).
Tratamiento preventivo
En el tratamiento de los queloides, es fundamental anticiparse a la aparición de los primeros síntomas, a lo largo de los 3 primeros meses tras el cierre de la herida, para obtener resultados verdaderamente satisfactorios.
En este caso, el tratamiento de elección serán los apósitos o geles de silicona, que disminuyen el prurito y el hormigueo, disminuyen el tamaño del queloide y mejoran la apariencia y textura. Aunque no están claras, estas propiedades se atribuyen a dos supuestos mecanismos de acción:
· Efecto oclusivo: Se aumenta la hidratación, disminuyendo la proliferación de fibroblastos y producción de colágeno.
· Cambio en la microcirculación sanguínea
Tratamiento de eliminación

Edgar Abarca Lachén
Vocal de Formulación Magistral. Colegio Oficial de Farmacéuticos de Huesca
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